domingo, 21 de octubre de 2007

El orfanario


Entre mis muchas manías, se encuentra la de consumir la menor cantidad posible de productos masivamente recomendados -creo que hay que ser muy cautos en este sentido, si no, cuando te das cuenta, estás haciendo y pensando lo que todo el mundo al mismo tiempo que todo el mundo-; así, por ejemplo, aún no he visto el Tiburón de Spielberg, a la espera de que finalice la campaña publicitaria.


He de reconocer, eso sí, que con los años me voy volviendo más transigente; eso hizo que, aunque no haya tenido tiempo de reseñarla hasta ahora, la semana pasada me encontrara viendo la película de Bayona al mismo tiempo que Panadero.


Coincido como el hermano Ge Punto. Prima la corrección en esta película, y aunque señalarlo casi debería ser una forma de denostarla, resulta que tras varias experiencia en cine y televisión nacional de última hornada donde los resultados no alcanzan los mínimos exigibles a un estudiante acéfalo de una escuela de cine de finales del XIX, creo que ya con eso podríamos darnos con un canto de plata de en los dientes.


Hay más en la película. Sustos efectivos, Rueda mantiene su polvo y el tono durante toda la cinta, un número de trampas aceptablemente llevadero, y lo mejor, una revuelta argumental que la distinguen de tanto guión estándar. A mi gusto, le sobran las cucharadas finales de almíbar y la referencia al Peter Pan de los cojones -personaje que me los tocaba a los 10 y a los 40 años-, pero estoy volviendo al terreno de mis neuras, y no debería.


No salí con mal sabor de boca del cine, así que no me explico -¿qué nos pasa Panadero?- por qué me olvidé de ella tan poco tiempo después de haber salido.


4 comentarios:

Panadero dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Panadero dijo...

¿A qué nos referimos cuando decimos que una película es impersonal? ¿Qué queremos decir cuando decimos que una película no tiene sentido del riesgo? ¿En qué nos fijamos para señalar que es formularia? ¿Cuándo notamos que no hay más que aplausos a la galería?
Eso me sucede a mí con El Orfanato; no me pinta como película "auténtica", por más que sea correcta, esmerada, tal y cual. La crítica de cine es muy personal, y hay factores en los que no hay discusión posible, básicamente porque dependen de apreciaciones, impresiones, y son más difíciles de determinar que tal plano esté bien rodado o que tal secuencia sea muy ágil...

¿Verdad, querido Biedma, que lo pasamos mejor viendo Aquella casa al lado del cementerio? José Frade pegaba duro!

Panadero dijo...

¿A qué nos referimos cuando decimos que una película es impersonal? ¿Qué queremos decir cuando decimos que una película no tiene sentido del riesgo? ¿En qué nos fijamos para señalar que es formularia? ¿Cuándo notamos que no hay más que aplausos a la galería?
Eso me sucede a mí con El Orfanato; no me pinta como película "auténtica", por más que sea correcta, esmerada, tal y cual. La crítica de cine es muy personal, y hay factores en los que no hay discusión posible, básicamente porque dependen de apreciaciones, impresiones, y son más difíciles de determinar que tal plano esté bien rodado o que tal secuencia sea muy ágil...

¿Verdad, querido Biedma, que lo pasamos mejor viendo Aquella casa al lado del cementerio? José Frade pegaba duro!

Paco dijo...

Yo no la he visto todavía (y creo que tardaré mucho en hacerlo porque me pasa lo que a Biedma, que no me gusta ver lo que "estoy obligado" a ver). Pero, amigo Panadero, dudo mucho que esta peli sea mejor que cualquiera de las de Lucio Fulci (incluída "conquest").

Yo creo que en el cine de este país sobra tanta subvención y falta un mínimo talento. Así, en general.

Ya la veré si me da el flus, pero la ponéis de una manera que es como para pensárselo. Y si salen referéncias a Peter Pan, entonces seguramente me dará muchísimo por el culo... yo es que también detesto la chorrada esa.