lunes, 28 de diciembre de 2009

Lo menos que podíamos hacer


Mi amigo el tragasables, la comefuegos, el niño más gordo del mundo, la mujer del mostacho, el pintor ciego, los deudos de la bala humana, los yonquis que cruzan por mi barrio camino del centro, numerosos excombatientes, los escarbacontenedores, un empresario dubitativo y la facción ecuatoriana de las putas que se reúnen en la rotonda os deseamos lo mejor. Más aún, lo mejor de lo mejor.

lunes, 7 de diciembre de 2009

Nuevo diario online

Me complace comunicarles la creación de un nuevo diario online, evento tan de moda últimamente.

Porque el periodismo no se vende. Se prostituye.

NOTICIAS DEL MUNDO

martes, 1 de diciembre de 2009

La muerte del hombre lobo


Murió el gran Jacinto Molina, alias Paul Naschy, alias Waldemar Daninsky. Alter ego de la magia, de lo visionario, del atreverse a romper cuando nadie rompía, del querer rodar lo que nadie rodaba, del saber vivir la vida que a nadie interesaba.

Un monstruo, en todos los sentidos.
Descansa en paz, Paul. Y gracias por todo.

Para los furibundos del dato, más aquí:

http://www.elpais.com/articulo/cultura/Fallece/75/anos/actor/Paul/Naschy/icono/terror/elpepucul/20091201elpepucul_5/Tes

domingo, 29 de noviembre de 2009

Terror en Píldoras: ¡presentación y fiesta!


Algo tienen en común literatos como Jan Potocki, Robert Louis Stevenson, Edgar Allan Poe o Arthur Machen, cineastas como Mario Bava, Federico Fellini, Neil Jordan o John Carpenter… Todos ellos se han visto tentados de contarnos una historia, muchas historias, casi siempre de miedo. Y nos las han contado tal y como ellos las escucharon por primera vez, dirigiéndose a nosotros de viva voz, como si estuviéramos reunidos alrededor de una fogata.

La librería Estudio en Escarlata le invita el viernes 4 de diciembre a las 19:30 horas a la presentación de Terror en píldoras de David G. PANADERO, acompañado por Frank G. RUBIO. Tras la presentación habrá bloody-marys y gominolas de colores...

Entrada libre hasta completar aforo.

Si quiere algún ejemplar dedicado por el autor, puede ponerse en contacto con nosotros a través del teléfono 91 543 0 534 o del email info@estudioenescarlata.com


Enlaces:

Terror en píldoras

La introducción del libro


ESTUDIO EN ESCARLATA
LA LIBRERÍA DE LOS GENEROS POPULARES: POLICÍACO, NOVELA NEGRA, THRILLER, AVENTURAS, CIENCIA FICCIÓN, FANTASÍA, TERROR, EROTISMO
C/ Guzmán el Bueno, 46 (esq. Fernández de los Ríos) 28015 Madrid
Tno. 91 543 0 534 Fax 91 543 0 535. Lunes a sábado 10-14:30 / 17-20:30
info@estudioenescarlata.com http://www.estudioenescarlata.com/
http://estudioenescarlata.blogspot.com/
Metro: Moncloa, Islas Filipinas. Autobús: 2, 202, 16, 61.

lunes, 23 de noviembre de 2009

Exaltación de Phibes


Echo de menos al Doctor Phibes.
A esos malos como Vincent Price que, de tan buenos como eran en lo suyo, te caían más simpáticos que el héroe de turno. Probablemente, jamás haya disfrutado tanto como en el momento en que Phibes, tras pasarse por la piedra con sus geniales truculencias a media humanidad, logra eludir la justicia de los hombres y escaparse en aquella barca para siempre jamás. Qué tío...
Los echo de menos. Al Drácula de Lugosi y a ese Lon Chaney atormentado por ser hombre lobo, luchando denodadamente contra su naturaleza. Echo de menos a Karloff odiando a Frankenstein por convertirle en un remedo de ser humano, en un simulacro de vida, exigiéndole una compañera a la que amar y que termina por detestarle en su imperfección. Echo de menos a esa momia que atraviesa océanos de tiempo para reencontrarse con el alma de la mujer a la que amó. el alma que en su ignorante ceguera de milénios ha olvidado a quien la quiso. Echo de menos a Peter Lorre, borrachín, fracasando como brujo porque no es ni la mitad de cuanto pretende. Triunfando como actor en la piel de un asesino tremendo que sabe jugar como nadie a los dilemas morales. Qué tíos...
Lamento no poder emocionarme con la ramplonería del refrito que nos invade.
Me aburren los vampiros adolescentes y videocliperos del presente. Los nuevos muertos vivientes que, visto lo visto, deberían seguir muertos. Me deprime la perversión de las herencias. La falta de ideas. El montón de gente tratando de hablar cuando nada tiene que decir. Las sagas interminables, las teleseries. Esos nuevos culebrones cult que son capaces de estirar una paja mental más allá de los doscientos episodios sin que nadie tenga la más remota de a dónde se va ni para qué. Qué tedio. Qué rollo. Ahora comprendo la ironía: Los perdidos no son esos tipos de la isla de marras, somos nosotros.
Echo de menos al Doctor Phibes.

domingo, 15 de noviembre de 2009

Nuevo lanzamiento de Prótesis: Terror en píldoras


El hombre de las figuras de cera, Las tres caras del miedo, El manuscrito encontrado en Zaragoza, Creepshow, En compañía de lobos y mucho más...

Algo tienen en común literatos como Jan Potocki, Robert Louis Stevenson, Edgar Allan Poe o Arthur Machen, cineastas como Mario Bava, Federico Fellini, Neil Jordan o John Carpenter… Todos ellos se han visto tentados de contarnos una historia, muchas historias, casi siempre de miedo. Y nos las han contado tal y como ellos las escucharon por primera vez, dirigiéndose a nosotros de viva voz, como si estuviéramos reunidos alrededor de una fogata.
En estas páginas proponemos un acercamiento, desde la crítica literaria y el análisis cinematográfico, a la riqueza de la tradición oral. Su influencia en la literatura y el cine, en esas películas episódicas de terror, es innegable. No podemos olvidarnos de películas como Las tres caras del miedo, Historias extraordinarias o En compañía de lobos.

PRÓTESIS Editorial, 2009. Bolsilibro. Colección: Fuera de campo. 134 pg.

Para más información sobre el libro, pincha aquí.
Si quieres comprarlo, sólo 5€, pincha aquí.

Si corres la voz y ayudas a difundir este libro, estarás contribuyendo a nuestro estilo de vida criminal. Prótesis te lo agradecerá.

martes, 10 de noviembre de 2009

"Oscar Wilde y el club de la muerte" de Gyles Brandreth


Cuidado con vuestros pensamientos, porque se convierten en palabras -dijo-. Cuidado con vuestras palabras, porque se convierten en actos. Cuidado con vuestros actos, porque se convierten en hábitos. Cuidado con vuestros hábitos, porque se convierten en vuestro carácter. Cuidado con vuestro carácter, porque termina por convertirse en vuestro destino.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Serie "Jóvenes promesas de la cinematografía patria (sección archivos)"










(No he podido encontrar la escena de la detención de El caso Wanninkhof. Y sé que el vídeo andaba rulando por ahí. Cagon la puta)

martes, 3 de noviembre de 2009

Manolito


Manolito es un buen chico. Vive con sus abuelos en una granja desde que papá y mamá se echaron en manos de Dios.

Manolito cuida cerdos, gallinas, vacas y conejos. Y lo hace con primor.

Manolito, a veces, apila leña, siega campos y planta remolacha. Y siente un inmenso placer cuando contempla la refracción de la luz solar en el agua pulverizada por los tubos de riego.


Manolito sabe muchas cosas provechosas que sólo el chico de campo sabe. Como la hora del día por la posición del sol y el horage por la forma de las nubes. Puede predecir las lluvias en la dirección del viento y las heladas futuribles en el raso de las estrellas.


Manolito es feliz y dichoso. Nunca tuvo queja alguna ni respondió a nadie de mala forma. Jamás faltó a una misa ni hay cura que desconozca su virtud inquebrantable.


Manolito tiene novia. Una chiquilla rubia, pecosa, de senos henchidos de miel y pandero robusto que habita la granja vecina. Se llama Juanita y le vuelve loco hasta el punto de que, no pocas veces, sueña despierto con ella en el compás de la guadaña. En la letrina.

Manolito, cuando los sueños arrecian, suele encerrarse en el establo. Allá, entre la paja y las ovejas baladoras pasa muchas horas, tiempos muertos e infinitos. Luego, de súbito, los sueños ceden y retorna a sus quehaceres con energías renovadas.

Manolito, aparte de Juanita, no tiene más amigos que sus animales, las mariposas, las plantas y el oxígeno. Está solo, pero no le importa. Se tiene a sí mismo. También, por supuesto, posee los sueños paradisíacos, a los abuelos queridos y las horas eternas del establo. Por eso no pide más. Se ha conformado, como todo hombre sensato, con desear lo posible.


Manolito se ha comprado una escopeta de caza y una canana repleta de cartuchos relucientes. Los bienes son de segunda mano, pero de buen uso, y han quedado como nuevos tras las friegas de aceite y grasa. El arma reluce con destellos azulados de luna en la oscuridad del cuarto. Tiene una magia indescriptible que le cautiva y le llama.


Manolito nunca caza. Desconoce el estampido junto al oído. Jamás vio un pájaro describir un arco mortal antes de estrellarse contra el polvo. Sólo mira la escopeta y la limpia una vez tras otra. A veces se preocupa al descubrir que los cañones han sustituido a la penumbra amorosa del establo, y entonces suele retornar allá para acallar el remordimiento.


Manolito ya no ve a Juanita. Ella se casó con un mozo del pueblo cercano y, desde entonces, su vida está vacía y sus ojos se deshacen en llanto inútil. Ya no encuentra la paz ni engarabitándose al trasero de la vaca grande.

Manolito, el buen muchacho, cree haber perdido el juicio sin estar del todo seguro de ello. No recuerda en qué momento desató la furia contenida de la escopeta sobre los animales, sobre los queridísimos abuelos, sobre todo aquello que se moviera a su alrededor. Es incapaz de comprender qué ha sucedido en su mundo perfecto para que ahora, de improviso, parezca desmoronarse sin solución de continuidad. Pero el resplandor del fuego en la granja, atizando el cielo nocturno, le sugiere que algo no ha ido bien. Qué aconteceres inesperados se han sucedido.
Manolito piensa una vez tras otra en todo esto sentado en un tocón, frente a las cenizas del mundo.


Manolito no podía dejar de pensar en ello cuando los hombres de uniforme le preguntaban la misma cosa sin cesar. Trataba de hablar, pero su boca no articulaba, su garganta estaba muda y reseca. Su voz se había quemado junto con el resto del pasado.

Manolito es un buen chico. Vive en un psiquiátrico desde que el abuelo y la abuela se echaran en manos de Dios.

[Inspirado, por supuesto, en la vida y obra del inefable Ed Gein. Cuantos han comido y comerán a costa de este pobre, ¿eh? Y eso que le odian, le compadecen, les asquea].

domingo, 25 de octubre de 2009

Reedición de El espejo del monstruo


En una Sevilla milenaria y futurista, ennegrecida, como un inmenso circuito de mazmorras destinado a retener precariamente los más perturbadores sueños de sus habitantes, Set Santiago, un abogado que acaba de cumplir condena por el asesinato de su hija, es contratado para realizar el seguimiento del extraño crimen de una persona con graves malformaciones. Otros muchos monstruos sacrificados según los modelos de los mártires cristianos aparecerán por la ciudad.
Una novela negra de atmósfera penetrantemente gótica escrita con la métrica de la literatura por entregas, lectura obligatoria en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) desde 2007.



La zona de atracciones de la feria de abril de Sevilla se conoce como la calle del infierno. Allí, durante mucho tiempo, se pudo contemplar a las Hermanas Colombinas, presentadas como las mujeres más gordas del mundo. No estamos hablando del siglo XIX, sino de hace unos pocos años. Resultan inolvidables aquellas dos señoras de mediana edad, aquejadas de obesidad mórbida, sentadas ante una pasarela de madera, esperando lacónicamente a que el público pasara ante ellas. De la mirada de la gente "normal" a estos "fenómenos", de la mirada de los "fenómenos" entre sí, y de la mirada de estos "fenómenos" a la gente "normal", nace esta novela.

Juan Ramón Biedma



* Presentación para el publico, el jueves 29 de octubre, durante el curso de actividades de la Semana Gótica de Madrid.

* Lanzamiento en librerías, el 9 de noviembre del 2009

miércoles, 21 de octubre de 2009

Gótica


Amigos, como hemos ido anunciando a lo largo del año, el día 24 de octubre se materializa la primera Semana Gótica de Madrid.

En este enlace http://www.semanagoticademadrid.com/encontraréis información cumplida y actualizada del conjunto de actividades que se desarrollarán en ella, pero permitidme que entresaque del programa los actos en los que estaremos implicados una buena parte de las fuerzas galateas.
PROGRAMA: JUEVES 29 DE OCTUBRE A LAS 21:00. ENCUENTRO DE LITERATURA.
Panel de Escritores acerca del Universo de H. P. Lovecraft
Coordina la mesa el escritor Juan Ramón Biedma. Participan los escritores Víctor Conde, Antonio Romar, Francisco Pérez Fernández y David H. de la Fuente.
PROGRAMA: VIERNES 30 DE OCTUBRE A LAS 19:15. ENCUENTRO DE LITERATURA.
Panel de Escritores de la literatura de vampiros.
Coordina la mesa el escritor Juan ramón Biedma. Con la presencia de los escritores Fernando Marías, Santiago Eximeno, David G. Panadero, Antonio Ballesteros González y Mercedes Castro.

Nos encontramos allí.

miércoles, 14 de octubre de 2009

REC 2; pues no era esto...


Importante el chasco que me he llevado con la segunda parte de REC queridos. Siempre se ha dicho que segundas partes nunca fueron buenas y en pocos casos se cumple con tanto rigor como en éste. Muy digna de factura, como acostumbran Balagueró y Plaza, ocurre que la película te gustará mucho si no has visto la primera, pero te hará poco gracia si -como me sucedió a mí- la otra te pareció maravillosa. Y es que hay problemas irresolubles que no se pueden obviar o paliar:
1. Argumentalmente la película ofrece un giro copernicano que permite generar en torno a lo que ocurre una trama -cierto que poco densa- que le de a aquello un hilo conductor y permita al espectador centar y comprender lo que ocurre en la pantalla y por qué. El problema es que era innecesario y el giro (que no puedo explicar para no destripar la cinta) no sólo es irrelevante sino que termina haciendo daño al conjunto. Lo otro, lo de los zombis "pelaos y mondaos" era mejor y molestaba menos. Además, a la chiquilla de la primera parte ya la mataron y no hacía falta resucitarla absolutamente para nada.
2. Fastidia la escasa documentación que resta credibilidad al cotarro. Así por ejemplo: un grupo de los GEO no entraría en una casa en cuarentena y para afrontar una crisis tan seria de esa manera. Cuatro gatos con lo justo sin un plan ni un propósito claro. Ni en un millón de años. Y por supuesto, asegurarían las plantas antes de ir accediendo al ático. Y luego ocurre algo terrible: se pasan media película comportandose como niñatos histéricos y descerebrados. Más que de operaciones especiales parecen de operaciones subnormales y te pasas media película deseando meterles un par de hostias por imbéciles (por cierto, el actor que hace de jefe del comando es de lo menos creíble que he visto en una pantalla de cine en mucho tiempo). Balagueró y Cia la fastidian en este asunto sin remisión.
3. Como no hay programa de TV ni "reality" que valga, lo que se hace es generar una estética de videojuego -pantallas superpuestas, rollo tirador en primera persona y tal- que a veces resulta bastante ramplón y reiterativo. Y como además la cosa ya no te sorprende porque sabes de qué va la película y además estás harto de jugar al Resident Evil o al Doom, el asunto queda reiterativo, y muy poco original. La frescura de la primera parte, como consecuencia, ha desaparecido por completo para verse reemplaza por la enésima versión del shot'em up de turno.
4. A ráfagas, sobre todo cuando salen los monstruitos perversos galopando por los techos y conductos de ventilación, la película recuerda mucho muchísimo a Darkness. Pero da bastante menos miedo. Y eso es malo, muy malo. Por no dar, no da ni sustos... Y eso es peor todavía porque deja al montador en bastante mal lugar.
5. Al no haber sorpresa estética ni lenguaje nuevo se recurre a un truco tan burdo como antiguo: mucha sangre, mucha víscera y mucho latex. Esto acentúa la idea del videojuego ramplón porque además, a estas alturas, estas cosas a uno le van impresionando bastante poco. Gore justito.
Como resultado final del cóctel, tenemos una peli que va a hacer pasta a mansalva -cosa buena-, pero que no está ni a trescientos años luz de la originalidad y calidad de la primera. Sólo espero que tengan el suficiente sentido común como para no hacer una tercera parte que termine de aniquilar la leyenda. Hay menos trabajo detrás de REC 2, menos esfuerzo creativo, menos planificación y demasiada sed de dinero. Y lo malo es que se nota mucho y por eso mismo decepciona al fanático de la primera parte. No obstante, como soy un coleccionista convencido (amén de tipo contradictorio) y me sigue pareciendo de lo mejor que se ha rodado este año en España, también me compraré el DVD.
Entretenida, pasable, bien realizada... Y nada más. Una lástima.

lunes, 28 de septiembre de 2009

EL CRIMEN DE LOS MARQUESES DE URQUIJO


Hola amigos del Crimen. Regresa la mítica serie de La Huella con tres nuevos casos. Este miércoles 30 de septiembre, a las 22:00h en TVE se estrena EL CRIMEN DE LOS MARQUESES DE URQUIJO, que escribí y dirigí con Pedro Costa este verano.

Os dejo el enlace del trailer que hicimos la semana pasada:

http://www.rtve.es/mediateca/videos/20090925/crimen-los-marqueses-urquijo/593028.shtml

Estoy obsesionado con el CLUEDO desde pequeño, lo reconozco. Y con Diez Negritos, como bien sabe el amigos Luis de Luis. Así que nada mejor que un buen homenaje para resumir este deslumbrante caso de la democracia.

martes, 22 de septiembre de 2009

District 9

A pesar de que se vende con una publicidad engañosilla -nadie dice que sea de Peter Jackson, pero tampoco queda muy claro que no lo sea-, District 9 es una película curiosa, extraña, interesante y rara del neozelandés Neil Blomkamp, y producida por Jackson, que profundiza en la temática del cortometraje con el que el director se presentó al "mundo mundial" en 2005.

Para empezar la acción transcurre en Sudáfrica, en un lugar tan raro al cinematógrafo como Johannesburgo, y se rodó -en efecto- en Soweto. Y pasa en el presente. Hoy. Ahora. La idea es que hace veinte años apareció allí una nave-patera repleta de refugiados alienígenas (nada menos que un millón de ellos) y los terráqueos, que somos humanitarios del copón, les metimos en un gueto infecto con la esperanza de poder reutilizar su tecnología. Problema: la convivencia es jodida porque ellos son aliens muy aliens y pasan de nuestros rollos macabeos y nosotros, por supuesto, pensamos que ya que hemos tragado con esos bichos raros, al menos podrían hacer el esfuerzo de no pasar de nuestros rollos macabeos. Ajá amigo: justo lo que nos pasa con los inmigrantes, sólo que estos de la peli vienen de otro rincón de la galaxia y en lugar de ser negros tienen pinta insectoide.

Problema dos: utilizar su tecnología tampoco es cosa fácil porque el uso esta vinculado a su ADN... Y hasta ahí puedo leer.

La peli, contada en estilo documental, tiene un arranque cojonudo, muy realista, bien hecho a tope. Luego el guión se difumina en algunas inconsistencias que no se comprenden y además se pierde algo esa tensión de la narración estilo documento. No obstante, la cosa se va dejando ver bien y tiene muy buenos momentos -sobre todo aquellos en los que Blonkamp encuentra la manera de escaquearse de los tópicos al uso. Una pena que al final no sepa -o no tenga huevos para- eludir el toque de moralina este que tanto gusta a los anglosajones.

Interesante porque quiere ser original, y a veces lo consigue de veras. Vale la pena.

viernes, 18 de septiembre de 2009

Ladies and gentlemen, Mr. Jimi Hendrix

Hoy, en el aniversario de la muerte de Jimi Hendrix, un artículo de Los Angeles Times reseña la andanzas de Anthony Aquarius, un impersonator (imitador) del espectacular guitarrista que se gana las habichuelas tocando en el Paseo de la Fama de Hollywood . El parecido físico es sencillamente extraordinario y, como guitarrista, sin alcanzar el virtuosismo del genio al que imita, se defiende bastante bien. Hasta es zurdo.

Long live to Rock and Roll.



viernes, 11 de septiembre de 2009

Protocolos para un Apocalipsis

Esta tarde-noche (19:30 horas), en la librería Estudio en Escarlata, vemos nacer la nueva obra -que se ha hecho esperar un disparate- de este par de pirados que son el Frank G. Rubio y Enrique Freire. Podéis ir calentando en la web del libro (abajo).

Seguiremos informando.

http://www.pawean.com/Protocolos/index.html

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Un cadáver asqueroso


Es posible que os hayan llegado noticias del blog colectivo que unos amigos y yo intentamos poner en marcha desde hace unos meses. El artefacto se llama "Diez negritos" y desde él nos apuntan plumas tan afiladas como las de Paco Ignacio TaiboII, Eduardo Monteverde, Cristina Fallarás, Juan Hernández Luna, Bruno Arpaia, Sébastien Rutés, Carlos Salem, Rebeca Murga, Lorenzo Lunar, Antonio Lozano y Jorge Belarmino Fernandez, la cosa es para acercarse con reparos.


En Gijón nos reúnimos una porción de los miembros y decidimos, entre otra medidas, iniciar una novela colectiva por entregas, a la que se ha unido nuestro amigo Jorge Moch y que ya está en las calles, o en las pantallas, que a estas alturas, las están sustituyendo.


La apertura y la idea de partida, soberbias, vienen a costa de Carlos Salem. El segundo capítulo lo prepara Eduardo Monteverde, yo que ustedes estaría atento.


Se llamará Un cadáver asqueroso.



jueves, 3 de septiembre de 2009

Crece el índice de criminalidad literaria


LADRONES DE GALLINAS
(Recital de literatura abigea)

Martes, 8 de septiembre, a las 22:00
BUKOWSKI CLUB (San Vicente Ferrer, 25 - MADRID)

Nunca me han gustado los chotas, pero, en este caso, haré una excepción: corre la voz.

Más información, en el blog del Capo di Tutti, Carlos Salem

sábado, 25 de julio de 2009

Rockin’ the world

¡Hala!, un post políticamente incorrecto, controvertido y pendenciero, que ya tocaba.

En cuestión de gustos musicales, sólo hay una cosa que a los fanáticos de la guitarra nos guste más que el sonido templado y cálido de una six strings en manos de un buen guitarrista: el sonido de una guitarra en manos de una mujer guapa y virtuosa —en el sentido musical del concepto—. La justa y adecuada combinación entre belleza y técnica. Lo que los americanos, que son muy suyos para estas cosas, llaman Guitar chicks o Guitar babes. En ese oráculo de Delfos postmoderno que es el Youtube pueden encontrarse gratos ejemplos de ello. Algunos de ellos bastante sorprendentes —por lo bueno de su técnica, no por cuestiones de sexo—. Tan sólo hay que buscar un poco. Disfrutadlo.





lunes, 6 de julio de 2009

Lo insoportable, lo leve, y el ser


Es insoportable. Son insoportables. No hay quien lo aguante ni quien los soporte.
Me refiero al intelectualillo tabernario. Ese que piensa que todas sus ocurrencias son cojonudas por la simple razón de que son suyas, y que se pasa horas ensayándolas en privado para luego soltarlas en la pseudotertulia de bareto que montan él y otros cuatro como él.
Me refiero al listillo medio informado. El que eleva sus axiomas a rango de ley sin tener ni repajolera idea de lo que dice y cree -error- que su opinión importa mucho porque alguien le ha dado una columna en un periódico.
Me refiero al crítico rompe-pelotas. Ese que va más allá de su función elemental -establecer una crítica más o menos formada- y se desliza peligrosamente hacia los terrenos de la ofensa personal, del triturar esencialmente al otro por la sencilla y estúpida razón de que es crítico.
Me refiero al subvencionador oficial del reino cultural. Porque es una figura que nunca debió nacer y que, por lo general, dado que controla la alcancía, se siente en la obligación moral de establecer los adecuados parámetros de servilismo, servidumbre y clientelismo. Por supuesto, esto motiva que subvencione todo lo subvencionable -la calidad es lo de menos- con la única y exclusiva condición de que previamente se le haya hecho la pelota como es debido, con amor y fruición.
Me refiero a los que me cobran una tasa por comprar CD's vírgenes, ordenadores, impresoras, etcétera y luego, en el colmo del recochineo, quieren impedirme que los utilice para copiar los discos que ellos mismos producen a precios insoportables.
Me refiero al editor iletrado que, más allá de la calidad literaria de aquello que publica (y que suele leerse mal y entender peor), quiere vender libros como el que vende peras. Al peso. Y que encima -pobre torpe- cree que cuando se digna a publicarte algo te está haciendo un favor cuando él no sería capaz de escribir siete páginas decentes ni en diez siglos de mecánica ensayo-error. Sí. Ese editor/a que piensa que los libros existen por la simple y peregrina razón de que él existe.
Me refiero al inventor de modas. A ese/esa que decide -sin que nadie se lo pida- qué va a estar de moda el año próximo y qué no (igual da el ámbito de actuación), lo cual parece otorgarle el derecho -autoproclamado- de calificar de hortera a todo aquel no le sigue la corriente.
Me refiero a los programadores televisivos. Esos que deciden -por nuestro propio bien- qué es lo que sirve para alimentarnos el coco en su correspondiente franja horaria y luego eluden toda responsabilidad sobre sus errores argumentando que, al fin y al cabo, esa mierda es lo que la gente demanda ("la gente", esa masa sin rostro que nadie sabe quién es, pero alguien debe ser).
Me refiero a los fabricantes de éxitos literarios, musicales y cinematográficos: capaces de convertir en triunfal a cualquiera (a lo que sea) que se deje con la única -y nada banal- condición de que quiera dejarse.
Me refiero a los periodistas manipuladores y vendidos que no reconocerían una verdad aunque les mordiera el culo.
Me refiero a los políticos dedicados a exprimir el odio y la visceralidad del personal para ganar un voto con la única y digna condición de que nadie les exija que solucionen ni un sólo problema (ni responsabilidades sobre sus actos). Estos tampoco reconocerían una verdad aunque les patease la cabeza.
Me refiero a este mundo de abogados trepas y macarras.
Me refiero a los que pretenden -necios- que leyendo sus libros seremos capaces de superar cualquier problema emocional. Y a los que se lo creen.
Me refiero a los que están convencidos de que gastarse taitantos millones de euros en un futbolista es una buena inversión (y que a menudo están en el paro y nadie daría ni un céntimo por ellos).
Me refiero a los que te dan un trabajo mal pagado, cutre, con un contrato basura, y encima te exigen que les des las gracias. Y a los que te pegan una patada en el trasero tras diez o quince años laborando como un campeón, con una indemnización de mierda, y encima claman a voz en cuello por una reforma del mercado laboral.
Me refiero a los gestores de la moral ajena.
Me refiero a los meapilas y a los doctrinarios que tratan de imponer su criterio a todo quisque.
Me refiero a los guarros que no recogen la mierda de su mierda de perro cuando caga en la vía pública.
En fin...
Me refiero a todos los que aceptamos vivir en esta parodia y no hacemos otra cosa que patalear y entrar al juego.
Qué insoportable, qué levedad, qué ser.

P.D. Si. Tengo el día negro.

miércoles, 1 de julio de 2009

NO HAY COLOR

A riesgo de parecer pesado, excesivamente reiterativo, plomo, peñazo, lo que se quiera decir...no puedo sustraerme una vez más a realizar otra odiosa comparación entre las vomitivas series para adolescentes que se producen en nuestro país y los excelentes trabajos que nos llegan desde el otro lado del charo. Paco Taibo dice que esta serie es la mejor de los últimos tiempos y no le falta razón. Ambientada en Baltimore, cada temporada está dedicada a describirnos los peores trapicheos de diferentes ambientes, desde las casas baratas, el puerto, el mundo escolar, la prensa o el mundo de la política, The Wire es un desgarrador documento de esa América que a veces se asoma a las series y a las películas y que coloca el listón muy pero que muy alto.
Estos chicos de la HBO nos dan sopas con onda, hermanos, desde el guión, la localización de los exteriores, los actores....¡qué actores!
Quizá los niñatos que por aquí se asoman a la caja tonta deberían de aprender de la interpretación de estos monstruos. Y ojo, hay individuos tomados de las calles que se interpretan a sí mismos. Geniales los maderos, los pequeños trapichas, Bubs el colgado, en fin....una serie que, como la buena literatura es de personajes, de buenos personajes.
Seguimos a años luz de esta gente.
Absolutamente recomendable.

domingo, 28 de junio de 2009

Transformers Revenge

Como soy más infantil que la música de los caballitos y ello me hace aún peor que mis churumbeles, estaba deseando que llegara el estreno de la secuela de Transformers para escudarme en los nenes e ir a verla sin sonrojo. Y, seamos tópicos, también por visualizar a la Megan Fox que tiene un revolcón del treinta la buena muchacha. Punto.

La peli va de lo siguiente: pim, pam, pum, crash, bang, roaaaar, booooom, ratatatatatatata, catacrock, screeeeeeeeck, fiuuuuuuuuuu... Y tal. Carísima. Excesiva. Entretenidisima. Es pura onomatopeya argumental. Qué os voy a decir: me lo he pasado bomba, y que se jodan los cinéfilos puretas. Os juro que voy a hacer una cuestación entre los vecinos para poner una foto de Michael Bay en el portal.

Mi héroe.

Y un aviso a navegantes: las doblen o no, las anuncien o no, las ponga en cinco salas o en trescientas, les den más o menos cuota de pantalla, igual da. Con esto no podemos competir porque estamos a diez milenios luz. A ver si se enteran. Es que es de pura coña: antes de empezar la peli nos pusieron el trailer del próximo éxito en ciernes del cine español, una cosa de humor ramplón con pinta bastante horrorosa a la que titulan -al dato- "tragafantas".

¿Como coño quieren que Optimus Prime les tome en serio?

domingo, 21 de junio de 2009

Los ángeles de Scarlatti


Roberto Malo, José Luis Gracia-Mosteo y Panadero.

lunes, 15 de junio de 2009

Escuela infantil







Lo mejor de la Feria del Libro de Madriz.

domingo, 14 de junio de 2009

Hasta donde el cine nos lleve

Una división de los libros sobre cine podría ser entre los que compramos para insertar en nuestras estanterías como futura materia de consulta -con la llegada de la Red, cada vez se reduce más esta necesidad-, y aquellos que, en cuanto caen en nuestras manos, son masticados de principio a fin, porque su autor no se limita al mero estudio académico sino que ha ido mucho más allá en la redacción de su obra, esforzándose por crear algo nuevo y único en su especie.

Sin duda, es a esta segunda categoría a la que pertenece Hasta donde el cine nos lleve, el libro que estrenan Jesús Lens y Francisco J. Ortiz, grandes conocedores, grandes escritores, grandes tipos.

Os dejo portada, texto de contracubierta y mi encendida recomendación.


Viajar es vivir, aprender, conocer, crecer, descubrir. Pero frente al género literario de los libros de viajes, definido y cultivado desde hace cientos de años, en el ámbito cinematográfico nunca decimos que hemos visto una película de dicho género. Así y todo, ¿podríamos hablar de un cine de viajes? Precisamente de eso trata Hasta donde el cine nos lleve: de películas que cuentan un viaje físico y de otras en las que este es también espiritual o emocional. Viajes célebres o anónimos que, en cualquier caso, siempre resultarán excitantes, ya que a través de este cine de viajes vamos a descubrir hermosos paisajes y paisajes desolados, aventuras sin límite y desventuras al límite, pasiones irrefrenables y emociones a raudales.
Ya sea por placer o por necesidad, el ser humano es viajero por naturaleza. Si en sus orígenes la búsqueda de alimentos le obligaba a ser nómada, el hombre del siglo XXI tiene puestas sus miras en mundos que no están en este sino en el espacio exterior. Así, Hasta donde el cine nos lleve relata la odisea definitiva del homo itinerantis en la gran pantalla, de la Prehistoria de En busca del fuego al lejano futuro de Dune, así como realiza un somero repaso a la historia del séptimo arte, de Viaje a la Luna de Georges Méliès a Vicky Cristina Barcelona de Woody Allen, pasando por el cine de aventuras, el western clásico, las road movies o el cine de terror actual. Un viaje doble en el que el lector comprenderá, como Paul Bowles y Bernardo Bertolucci, que no es lo mismo ser turista que viajero, y que en la mayoría de los casos –y este libro no es una excepción– es el camino y no el destino lo que de verdad importa.

martes, 2 de junio de 2009

EL HUMO



Recuerdo mis tiempos de militancia en la izquierda, cuando quería cambiar el mundo. Luego comprendí que aquello del comunismo no fue más que una lucha para sustituir a una élite por otra. La lucha de clases será infinita. Siempre habrá privilegios y privilegiados.
Os voy a poner un ejemplo: yo soy uno de ellos. En estos momento estoy leyendo "EL HUMO EN LA BOTELLA", la próxima novela de Juan Ramón Biedma. Todavía no se ha publicado pero yo la estoy leyendo, disfrutando de cosas como....

"Mientras camina, a sus pies, Sevilla, enmarcada en la oscuridad, un complejísimo mecano montado por un niño rico bobalicón e inapetente en una casa antigua y desvencijada."

Nadie cuenta Sevilla como Biedma, nadie escribe como él, al menos en la España de hoy. Una novela plagada de perlas como ésta tras cada vuelta de página. Es un bastardo, un maldito cabrón porque las palabras le quieren, y van a su mente como a la de nadie que yo conozca.

Pronto podréis leer EL HUMO amigos, y me daréis la razon ....porque sí, soy un privilegiado.

40

EFE - Pues sí, el viernes pasado hice los 40 tacazos. Y en la víspera mis amigotes me armaron una fiesta sorpresa en la que, por supuesto, estuvo la pertinente embajada galatea como muestra el documento gráfico adjunto. Mr. Kaplan and Mr. Protesis, en plan ilegal, se bebieron mi bebida, se comieron mi comida, y no metieron mano a las chicas porque ninguna se puso a tiro y además podía resultar conflictivo (había maridos y eso). El arrimado de la izquierda es Víctor, Mr. Zombi (sin coñas, probablemente sea el tipo que más sabe de muertos vivientes a este lado del Atlántico), otro de esos friquis que se me pegan y subyugan con sus oscuras pasiones desde la mocedad, y al que ya aprovecho para ir proponiendo como galateo honorario.

El resto de la cooperativa galatea estaba, por supuesto, invitada al evento -que organizó a traición mi sufrida esposa-, pero por unas cosas u otras no pudieron asistir. Igual da porque también brindamos a su salud con sumo respeto y la más distinguida consideración. Y para redondear la nota rosa, apuntemos que los componentes de esta Conspiración me regalaron un patito diabólico (como suena, con cuernos y todo) y una maravillosa figura de coleccionista de la peli de Iron Man que ya encabezan mi modesta -pero coqueta- exposición privada para goce de la vista y solaz del espíritu. Algo tenían que darme a cambio de las cañas y las risas ¿no?

Lo pasamos de coña, queridos.

P.D.: Pienso seguir mojándome la barriga todo lo que pueda a fin de morir con las botas puestas como es menester en un componente de este selecto club.

- Fin de la nota informativa -

jueves, 28 de mayo de 2009

El día en que murió Bruce Lee

Pues que tontas eran. Tontísimas. Aquellas peliculillas de Bruce Lee no eran otra cosa que un pretexto para que aquel tipo, que como actor resultaba más que discutible, pudiera liarse a bofetadas con un montón de chinos que le hacían el corro, siempre atacando de uno en uno en lugar de todos a una. Siempre cobrando como campeones. Siempre los mismos y siempre con la misma camisa.

Más que tontas, chorras. Intrascendentes.

Pero tenían mucha gracia. Y la tenían porque eran entretenidas pese a sus limitaciones presupuestarias y porque Bruce Lee -el actor más que discutible- era un tipo con magia. Un sujeto que caía bien, que molaba, una pantera que repartía pescozones y patadas con enorme talento y eficacia. Reconozcámosle el mérito: convertirse en estrella internacional y mito intergeneracional haciendo películas tan risibles como aquellas es cosa que está al alcance de muy pocos elegidos, y algo tendrá el agua cuando la bendicen. Añadamos otro detalle: películas -las de Lee- que todavía hoy se ven con interés, que entretienen sin argumento digno de consideración y que son capaces de ponerle a uno en la cara esa sonrisilla floja que se le pinta en el rostro cuando disfruta.

Decía el gran Panadero (Protesis) el otro día que deberíamos reivindicar el metraje de hora y media. El cine de chicle, pipas y terraza de verano. El cine que era cine porque entretenía y que ponía de los nervios a cuatro culturetas empeñados en condenarlo sin resultados aparentes. El cine que asesino la ley de la infausta Pilar Miró. El cine de Bruce Lee, de los pistoleros cabalgando por Almería, de los monstruos con caretas de cartón y de los policías con placa de todo a cien. El cine, CINE. El cine que creó mitos inmortales como el del gran Bruce Lee (be water my friend). El día en que Bruce Lee murió ese cine también empezó a morirse muy despacio para verse suplantado por los artificios tecnológicos, las historias infumables, los alardes de lo pretendidamente inteligente y los tostones de tres horas (o de tres trilogías de doce horas cada una, al peso, como las sagas literarias de éxito... Da igual que sea bueno o malo, pero que pese).

Personalmente, cuando me enteré de que ese antro de Hollywood al que llaman "academia" (que Platón confunda a los de allí y a los de aquí) había decidido oscarizar una cinta como Tigre y Dragón no puede evitar volver a ensayar la risa floja. Vivir para ver. Cuando yo andaba en los diez años y me sacaba la entrada en el cine del barrio para ver una de Bruce Lee solía encontrarme rodeado de gitanillos y quinquis que hablaban y no paraban acerca de la eficacia virtuosa de los "nunchacos de Bruce Ley". Entonces los listillos -siempre hay listillos preparándose el camino- cacareaban que aquel cine era un horterada. Que yo era un hortera. Que dos décadas después la tropa de los "nunchacos" se viera reemplazada en la mismísima meca del cine por un montón de celebridades millonarias me pareció algo lógico. De suyo. Al final resultó que Bruce Lee -y otros como él- habían comprendido la mecánica misma de la cosa esta a la que llamamos cine: haga usted lo que quiera, pero hágalo entretenido... Y los experimentos, con gaseosa. Es una pena que luego Ang Lee se nos confundiera y creyera que Hulk valía para hacer prácticas de laboratorio.

Y los listillos triunfaron. Y así va esto. La lástima es que ya no tenemos a un Bruce Lee dispuesto a ponerles las pilas.

Bruce Lee que estás en los cielos,
santificado sea tu nombre
venga a nosotros tu reino...

P.D.1: No creo necesario recordar que el gran Bruce Lee era tan sumamente visionario que dio su primera oportunidad cinematográfica a otro gran monstruo del cine de barrio, el gran Chuck Norris. Y quién no se lo ha pasado de coña con alguna de Chuck Norris...

P.D.2: La imagen de Bruce Lee que encabeza el post es una de las fotografías promocionales de "Juego con la muerte", peli que se dejó inconclusa pues sólo rodó unos treinta minutos y hubo de ser completada por planos de otros actores y recortes sobrantes del rodaje de Operación Dragón. El traje idéntico que Uma Thurman luce en Kill Bill es un homenaje iconográfico de Tarantino a esta peli (culturilla cinematográfica, que nunca está de más).

miércoles, 20 de mayo de 2009

EL NADADOR AHOGADO


Historias al peso para vender al peso, decía acertadamente Pakosky del mercado editorial. Las leyes de la demanda que inventan algunos que no demandan nada de eso. Esa gente que sabe lo que quiere la gente sin darse cuenta que ellos son gente. Aunque no la gente que compraría eso.

En este mercado dirigido por muchos “sin eso”, nunca encaja bien el binomio novelas breves, relatos largos. Y sin embargo, en muchos casos son las duraciones de las verdaderas obras maestras. Como el “Relato soñado” de Arthur Schnitzler -la base de Eyes Wide Shut-, de longitud perfecta para lo que cuenta y cómo lo cuenta. Una deliciosa pesadilla sexual en menos de cien páginas.

Con “El nadador” de Cheever, veinte páginas, se llega al tope de los máximos mínimos: ambiente, detalles, estado de ánimo… Es cierto que para mí estuvo antes la película que el libro: Burt Lancaster nadando en las piscinas de todos sus vecinos hasta llegar a su casa. Qué brillante gilipollez. Por eso es necesario recibir estas ideas durante la infancia, que es cuando se aceptan sin cuestionarlas. Y escribir desde el ojo niño para gestarlas. Y luego aderezarlas con pizcas de horror: ese progresivo paso del verano al invierno. Y ese gélido final. Una película de terror, sí. Un relato de fantasmas. El del propio protagonista -antes que Bruce Willis. El del escritor.

Y si de tamaños hablo, también de tiempo. Porque el tamaño debe ajustarse a nuestra ansiedad vital. Cuéntame algo. ¡Ya! Microrrelatos. Y en el otro extremo, macronovelas. Las extrañas cosas de este mundo, que decía Pavón. Y sigo con el tiempo. El del cocinado de las historias, que ahora hacemos al microondas. Más rápido y sin perder propiedades, dicen algunos. Puede ser. John Cheever aliñaba sus cuentos en dos o tres días. Y no se puede decir que lo hiciera mal. Sin embargo, es curioso que su cima, “El nadador”, se deba a sesenta intensos días trabajo. Dos meses. Y a ciento cincuenta folios de notas. Todo para veinte páginas de cuento.

Sólo pretendía actualizar el tema de Narciso, aseguraba el propio Cheever, pero el protagonista comenzó a nadar libremente “por un inmenso número de piscinas -¡treinta!- y algo comenzó a ocurrir. Frío y silencio. Comenzaba el invierno… Fue una experiencia terrible escribir ese cuento. Es decir, estoy orgulloso de haberlo hecho pero el resultado fue que no sólo el Yo Narrador sino también el Yo John Cheever se convirtieron en parte de ese invierno. “

Se quedó tan afectado que tardó mucho tiempo en escribir otro cuento.
Yo todavía sigo en una de esas piscinas. Sin que nadie me rescate.

sábado, 16 de mayo de 2009

El resto es silencio


Con este hamletiano título, el escritor Rodolfo Martínez está montando una ambiciosa antología online de relatos de temática preferente aunque no excluyentemente fantástica donde podéis encontrar desde ya textos de los siguientes autores: Juan Miguel Aguilera, León Arsenal, José Antonio Cortina, Bernardo Fernández “BEF”, César Mallorquí, Rafael Marín, Félix J. Palma, José Luis Rendueles, José Carlos Somoza, Eduardo Vaquerizo y Juan Ramón Biedma.

martes, 12 de mayo de 2009

Charla callejera intempestiva

El otro día salgo a tirar el papel al contenedor dispuesto al efecto -alimento para la mafia que paradojicamente alivia la conciencia- y, por mandato expreso de mis chavales, a comprar comida para el hamster. Sí, en mi casa somos de esos psicópatas que tienen animales enjaulados. Tiene explicación: es preferible vivir en una jaula a sobrevivir en la ilusión de la libertad. Y además, no os quepa duda alguna y estoy dispuesto a jugarme una hipoteca, mi hamster es mucho más feliz que cualquier ecologista.

Cruzo la calle y me doy de narices con el amigo de Luis. Él viene en dirección contraria, tirando de un carrito de la compra casi vacío. Casi. Sube hacia el supermercado dispuesto a llenarlo para alimentar a la prole tal cual patrón paleolítico de horda cazadora-recolectora. Y digo "casi" porque tras el saludo, el cómo andas y el a dónde vas, me muestra una bolsa de Scarlatti's con un par de libros. El que tiene un vicio, si no se mea en la puerta, pues se mea en el quicio. Así es la cosa. Lo primero que cae al carro es la lectura y ya comeremos si se tercia... Pienso entonces que todos los amigos de la palabra somos unos jodidos locos, unos colgados, unos zumbados impresentables. Zombis de lo escrito y de lo dicho que hemos de trasegar una dosis diaria de negro sobre blanco para ir soportando los excesos de la realidad. Sonrío ante el pensamiento. Y de Luis, que algo se columbra de mis cábalas, me saca conversación. Charlamos. De libros. Entonces la extravagancia culmina porque en los tiempos que corren dos tíos -uno que recicla papel y mantiene ratones tras los barrotes, más otro que se atreve a tirar de un carrito amarillo sin rubor, sembrados en medio de la calle y sin hablar de tías, de fútbol, o de política, si no están locos es que son idiotas.

Tal cual.

Se nos pasa media hora parloteando y asumimos una conclusión dura, obvia: los editores quieren vender libros por quintales y se dejan maleducar por el público, que pide masivamente cierto tipo de libro. Los escritores que somos humanos y nos pirramos por el éxito como cualquier otro mortal -no me jodáis con hipocresías que ya voy siendo viejo- cedemos a la presión editorial. Escribimos al peso, historias al peso, para vender al peso. Ganamos menos que nadie con este negocio, pero el prestigio -mire usted- vive del éxito, y el triunfo no está en el arte sino en la venta. Así funciona este circuito de retroalimentación infernal. Quiero comprar ésto-quiero vender ésto-toma de ésto para que vendas-quiero seguir comprando ésto... Y si además de fama sacas un céntimo, miel sobre hojuelas. El mercado del "más vendido" (nunca sabremos si lo más vendido es el autor o la obra porque la cosa queda confusa, pero eso lo dice el tiempo, y cuando lo cuenta tampoco suele importar ya a ninguno de los implicados). Lo cierto es que entre los escritores que adoptan esta opción hay mucho binómio envidia-soberbia que suele regirse por un principio sencillo: el que más peca de envidia es siempre el que menos vende; el más adicto a la soberbia es ineludiblemente el que coloca en la calle quince ediciones sin despeinarse.

Más o menos.

O haces lo otro. A saber: construyes un personaje de tí mismo. Vas de artista fino, creativo, literato de postín. Entonces sueles escribir lo que quieres, pero hay pocos editores dispuestos, vendes escasos libros, y alcanzas el éxito haciendo columnas, dando conferéncias, rellenando tertulias e impartiendo seminarios. No vendes libros al peso porque lo que mercadeas al peso eres tu mismo, tu persona, tu nombre, tus entrañas. También vives con esto e incluso bien si te lo montas idem... Aunque este camino es más difícil y tiene la pega intrínseca de que necesitas tener tantos amigos como con el otro, si bien cambia el sector y la posición en la que éstos deben encontrarse. Porque, como en el caso anterior, este tipo de autor también posee su propio mercado y sus demandantes (que por lo general no suelen darse cuenta de que están comprando algo pero que tienden a maleducar tanto como los demás).

Así.

Enfrentado a estas cosas te das cuenta de lo idiotas que eran aquellos caballeretes torpones de "el arte por el arte". Es inviable. Ya no hay artistas sino artesanos en manos de mercaderes sometidos a la presión de las demandas de públicos diversos, metidos en circos diversos, con sus movidas fantasmas cual los fantasmas de Aute.

¡Vaya un tostón, tostón, tostoooooon!

De Luis se larga. Se le hace tarde. A mí también. "Tienes que escribir sobre esto", me dice. Yo lo hago -¿ves?-, pero la verdad es que no sé si al escribirlo he ido a parte alguna o terminado por colocar otro ladrillo en el muro, en uno de los muros... Esto tan pinkfloydiano con lo que cierro perorata debe ser lo que llaman tópico.

Amén.

[Imagen: la Torre del Silencio, Viena... Un psiquiátrico en los tiempos en los que aún lo era. Años en los que tanto locos como cuerdos no se mezclaban en plena calle y que no por ello eran mejores que los presentes].




jueves, 7 de mayo de 2009

LA GUERRA DE LOS DOS MIL AÑOS


Ahora que se acerca el Premio Francisco García Pavón y tras el renovador encuentro de ayer con el amigo Panadero en las praderas del Palacio de Oriente, he recordado este conjunto de relatos que me persigue desde la adolescencia: LA GUERRA DE LOS DOS MIL AÑOS. Culpable de mis primeros pinitos narrativos y responsable, a la vez, de mi desaliento literario porque, a fe mía, hermanos, que a más no se puede aspirar. Destaco títulos como El avión en paz, El mundo transparente, Coches para todo terreno… Y, sobre todo, El paso de las aceitunas.

Plinio y otra serie de magníficos cuentos de corte naturalista, han ensombrecido la verdadera naturaleza de su autor. Quizá ésta. Pero no os dejéis engañar. Estos relatos son más míos que de Pavón. Al fin y al cabo, el lector reinventa. Y yo lo he hecho mucho mejor que él. Palabra.

FGP dedica el libro a su hija: Para mi hija Sonia. Tan nueva, tan lejana todavía de las extrañas cosas de este mundo, de esta guerra de los dos mil años.

Eso mismo siento yo al contemplar a mis nenes, ignorantes de lo que se les viene encima. Horror y misterio, entre otras cosas. Mi alimento. Mi infierno.

martes, 5 de mayo de 2009

Las dos conferencias de David Torres


El escritor madrileño David Torres, finalista del premio Nadal 2003 con El gran silencio, y ganador del Premio Tigre Juan por su continuación, Niños de tiza, va a dar dos conferencias a lo largo de este mes en Ámbito cultural (dentro del Corte Inglés de la madrileña calle de Serrano).

El miércoles 13 de mayo hablará de la incidencia de las series televisivas en la narrativa.
Para más información http://www.ambitocultural.es/ambitocultural/portal.do?IDM=7&NM=2&fechaInicio=13/05/2009&fechaFinalizacion=13/05/2009&comunidad=0

El miércoles 27 de mayo, con el título de "El misterio del cosmos" nos hablará de los dos maestros de la ciencia ficción que, curiosamente, nos han abandonado hace poco. Nos referimos a Stanislaw Lem y Arthur C. Clarke.
Para más información http://www.ambitocultural.es/ambitocultural/portal.do?IDM=7&NM=2&fechaInicio=27/05/2009&fechaFinalizacion=27/05/2009&comunidad=0

Las veladas prometen, más aún si tenemos en cuenta que en 2004, Torres viajó a Polonia para entrevistarse con un anciano Lem. Esperamos impacientes estas dos conferencias.

martes, 28 de abril de 2009

Batman


Hace unos días, mientras pasaba y repasaba páginas de El otoño recorre las islas, el poemario forzoso y medular de José Carlos Becerra (1936-1970) que me regaló mi amigo Miguel Cane -en estos momentos acorralado en México por dos clases de plaga, la burocrática y la otra-, me encontré con un poema titulado Batman. La ilustración es de Andy Jones.



Recomenzando siempre el mismo discurso,

el escurrimiento sesgado del discurso, el lenguaje para distraer al silencio;

la persecución, la prosecución y el desenlace esperado por todos.

Aguardando siempre la misma señal,

el aviso del amor, de peligro, de como quieran llamarle.

(Quiero decir ese gran reflector encendido de pronto…)


La noche enrojeciendo, la situación previa y el pacto previo enrojeciendo,

durante la sospecha de la gran visita, mientras las costras sagradas se desprenden

del cuerpo antiquísimo de la resurrección.


Quiero decir

el gran experimento.

buscándole a Dios en las costillas la teoría de la costilla faltante,

y perdiendo siempre la cuenta de esos huesos

porque las luces eternamente se apagan de pronto, mientras volvemos a insistir en

hablar a través de ese corto circuito,

de esa saliva interrumpida a lo largo de aquello que llamamos el cuerpo de Dios, el

deseo de luz encendida.


Llamando, llamando, llamando.

Llamando desde el radio portátil oculto en cualquier parte,

llamando al sueño con métodos ciertamente sofocantes, con artificios inútilmente reales,

con sentimientos cuidadosa y desesperadamente elegidos,

con argumentos despellejados por el acometimiento que no se produce.

Palabras enchufadas con la corriente eléctrica del vacío, con el cable de alta tensión del delirio.(Acertijos empañados por el aliento de ciertas frases, de ciertos discursos acerca del infinito.)


Recomenzando, pues, el mismo discurso,

recomenzando la misma conjetura,

el Clásico desperfecto en mitad de la carretera,

el Divinal automóvil con las llantas ponchadas

entorpeciendo el tráfico de las lágrimas y de los muertos, que transitan Clásicamente en sentidos contrarios.

Recomenzando, pues, la misma interrupción,

La pedorreta histórica de las llantas ponchadas,

el sofisma de cada resurrección,

el ancla oxidada de cada abrazo,

el movimiento desde adentro del deseo y el movimiento desde afuera de la palabra,

como dos gemelos que no se ponen de acuerdo para nacer,

como dos enfermeros que no se coordinan para levantar al mismo tiempo el cuerpo del trapecista herido.


(Aquí el ingenio de la frase ganguea al advertir de pronto su sombrero de copa de ilusionista;

ese jabón perfumado por la literatura con el cual nos lavamos las partes irreales del cuerpo,

o sea el radio de acción de lo que llamamos el alma,

las vísceras sin clave precisa, los actos sin clave precisa,

la danza de los siete velos velada por la transparencia del dilema;

y por la noche, antes de acostarse,

la dentadura postiza en el vaso de agua,

la herida postiza en el vaso de agua, el deseo postizo en el vaso de agua.)


La señal... la señal... la señal...


Así sonríes sin embargo, confiando otra vez en tu discurso,

mirándote pasar en tus estatuas,

flotando nuevamente en tus palabras.

La señal, la señal, la señal.

Y entretanto paseas por tu habitación.

Sí, estás aguardando tan sólo el aviso,ese anuncio de amor, de peligro, de como quieran llamarle,

ese gran reflector encendido de pronto en la noche.


Y entretanto miras tu capa,

contemplas tu traje y tu destreza cuidadosamente doblados sobre la silla, hechos especialmente para ti,

para cuando la luz de ese gran reflector pidiendo tu ayuda, aparezca en el cielo nocturno,

solicitando tu presencia salvadora en el sitio del amor

o en el sitio del crimen.

Solicitando tu alimentación triunfante, tus aportaciones al progreso,

requiriendo tu rostro amaestrado por el esfuerzo de parecerse a alguien

que acaso fuiste tú mismo

o ese pequeño dios, levemente maniático,

que se orina en alguna parte cuando tú te contemplas en el espejo.


Miras por la ventana

y esperas...

La noche enrojecida asciende por encima de los edificios traspasando su propio resplandor rojizo,

dejando atrás las calles y las ventanas todavía encendidas,

dejando atrás los rostros de las muchachas que te gustaron,

dejando atrás la música de un radio encendido en algún sitio y lo que sentías cuando

escuchabas la música de un radio encendido en algún sitio.


Sigue la noche subiendo la noche,

y en cada uno de los peldaños que va pisando, una nueva criatura de la oscuridad rompe su cascarón de un picotazo,

y en sus alas que nada retienen, el vuelo balbucea los restos del peldaño o cascarón diluido ya en aire;

y mientras tanto tú no llegas aún para salvarte y salvar a esa mujer

que según dices

debe ser salvada.


¿En qué sitio, en qué jadeo

el sueño recorre el apetito reconcentrado de los dormidos?

¿Qué ola es ésa, que al golpear contra el casco

hace que el marinero de guardia ponga atención por un momento, para decirse después que no era nada

y torne a pasearse por el cuarto, mirando de vez en cuando por la ventana las luces dispersas de la calle?

¿Qué ir y venir está gastando el cuerpo de su andanza

contra el casco manchado, cubierto de parásitos marinos?


...porque de pronto has dejado de pasearte por la habitación.

¿Acaso escuchas realmente ese ruido? ¿Ese ruido viene del pasillo o viene de tu deseo?

(Cierta especie de ruido que tropieza con cierta especie de silencio dentro de ti,

como alguien que se topa con una silla al caminar a oscuras...)


¡Tal vez ya prendieron el reflector para pedirte auxilio!

¡Tal vez fue esa mujer quien lo encendió!


Pero no, todavía no,

nadie camina por el pasillo hacia tu puerta, nadie tropieza con una silla dentro de ti,

y allí están doblados tu traje de héroe y tus sentimientos de héroe,

listos para cuando entres en acción.

¿Pero por qué no han encendido ese gran reflector?

¿Es sólo el ascenso de la noche lo que deja sus cascarones rotos en el aire?

¿Qué criatura de la oscuridad picotea para que el aire tome forma de cascarón roto, de peldaño dejado atrás?

¿Qué es aquello que detiene de súbito tus paseos por la habitación mientras te dices "Acaso deba esperar otro rato"?


Y vuelves a asomarte por la ventana.

¿Es el zumbido de un jet que cruza el cielo rayándolo fugazmente con sus pequeñas luces de navegación?

Y algo dentro de ti que tú crees que es la noche allá afuera,

cruje pisando cascarones rotos, peldaños donde el cuerpo de su andanza deja un hilo finísimo de baba o soliloquio,

mientras retorna el fantasma de una mujer bandeado por la oscuridad

donde el mar se encaverna después del zarpazo,

y ese fantasma, que es la otra cara de la espuma, repite contra el casco del barco el golpe del sueño

salpicando al silencio desde lejos.


Y vuelves a asomarte por la ventana.

¿Es el zumbido de un jet que cruza el cielo?

¿Qué es ese ruido que te hace mirar tu traje y tu antifaz,y asomarte después por la ventana?


Ir y venir alrededor de una silla,

enrevesado viaje alrededor de una silla, guardando el equilibrio difícilmente

al caminar y girar sobre un hilo finísimo de saliva.


Ir y venir, habladuría alrededor de una silla donde está un extraño traje doblado,

ir y venir alrededor de un viejo y descompuesto automóvil que estorba el tráfico en la carretera,

gestos entrecruzados, habladuría de ventanas y escaleras

labrando la estatua cuyo sentido griego vacila y se viene abajo en el trayecto entre una ventana y un reflector que no se ha encendido,

mientras los cascarones rotos de la oscuridad crujen y se disuelven bajo el brusco aleteo

con que la oscuridad va impulsando la noche.


Y otra vez te paseas,

¿quieres desovillar el hilo de saliva, el hilo de palabras sobre el que te balanceas en precario equilibrio?

¿En qué juego de tus frases, en qué humillante silencio has puesto el oído?

Y otra vez te paseas y otra vez te vuelves hacia la ventana,

pero ese resplandor… pero ese resplandor que descubres de pronto,

es el amanecer,

palidísimo gesto de esa luz entre los edificios, donde el silencio enhebra las pisadas lejanas de todo lo nocturno.


¿Y ahora,

qué es lo que sientes que se aleja,

como alguien corriendo descalzo por la playa, entre la niebla que la luz va a ocupar?

¿Y en esa claridad en aumento, acaso puede todavía distinguirsela señal de un reflector encendido?


Paseos alrededor de una silla donde está un extraño traje doblado,

monólogo alrededor de una silla donde está un simulacro en forma de traje doblado,

mientras el amanecer se deja llevar por su propia marea ascendente, y por el ruido de las
barredoras mecánicas y de los primeros camiones urbanos

que aparecen por las calles desiertas.

El rincón Galatea


Paseando por León nos encontramos una curiosa librería.

miércoles, 22 de abril de 2009

Serie "El novio que toda madre querría para su hija" - modalidad "me quitaron la libertá, me pillaron robando en Simago" (V)

"Hay cinco derechos universales que son innegables al hombre, a la raza humana. Uno es la vivienda, otro es la ropa, otro es la dignidad y... los otros dos se me han olvidao"

Un monstruo, el tío es un monstruo...


martes, 21 de abril de 2009

jueves, 9 de abril de 2009

1969



Está al caer uno de los estrenos literarios que más expectación ha levantado en los últimos meses... el descenso de Jerónimo Tristante a la novela negra.

El lunes habrá quedado atrás esta nefasta semana y podréis buscarla en cualquier punto de venta.

Mientras, para hacer estos días más llevaderos, os dejo el enlace al booktrailer:

Serie "El novio que toda madre querría para su hija" - modalidad "las drogas son mu malitas" (IV)

Hermanos, contemplad el vídeo al completo, hasta el final, si no os morís antes de un ataque de risa... o de verguenza ajena.

Dios, que juventú...


miércoles, 8 de abril de 2009

Serie "El novio que toda madre querría para su hija" - modalidad "urban güarrior" (III)

¡Dios mío! Millones de años de evolución para esto. Si Darwin levantase la cabeza...

martes, 7 de abril de 2009

Serie "La locaza que toda madre querría para su hijo" - modalidad "espíritu libre" (II)

La criaturita se llama Shane Mercado y este video casual ha terminado por lanzarlo a ese estrellato sórdido, efímero y desagradecido que proporciona Internet, llegando incluso a aparecer en diversos programas de la televisión americana. A poco que se descuide, este tío gripa el motor. La cantidad de aceite que pierde es considerable.

sábado, 4 de abril de 2009

XII PREMIO DE NARRATIVA “FRANCISCO GARCÍA PAVÓN”

El Excmo. Ayuntamiento de Tomelloso coincidiendo con la celebración de la Feria y Fiestas de esta ciudad convoca el XII Premio de Narrativa “Francisco García Pavón”, con arreglo a las siguientes

BASES

A.- Podrán concurrir a los distintos premios todos los autores que lo deseen de cualquier nacionalidad.
B.- Los trabajos que concursen a cualquiera de los premios deberán estar escritos en castellano, ser rigurosamente inéditos, no haber sido premiados en otros concursos, ni hallarse pendientes de fallo en cualquier otro premio.
C.- Cada autor podrá presentar un número máximo de tres originales por modalidad, por CUADRUPLICADO, en ejemplares separados, numerados, mecanografiados en formato DIN A-4 a doble espacio, en perfectas condiciones de legibilidad y sin la firma del autor/a que será sustituida por un lema o seudónimo escrito en su cabecera indicando el nombre del premio al que se presenta.
D.- Todos los originales deberán ir acompañados de Plica cerrada con el mismo título y el lema o seudónimo escrito en el sobre y el premio al que concursan. En el interior de la Plica, debe figurar: nombre y apellidos, nacionalidad, domicilio y teléfono del autor/a, breve nota bio-bibliográfica y CD que contenga el trabajo presentado a concurso.
E.- Los originales deberán presentarse directamente, con justificante de registro o por correo certificado, sirviendo entonces de justificante el resguardo correspondiente, al Área de Cultura del Excmo. Ayuntamiento de Tomelloso, C/ Independencia, 32-2ª Plta. – 13700 Tomelloso (Ciudad Real) haciendo constar el premio al que se presenta. Los originales no premiados serán destruidos sin abrir plicas, una vez conocido el fallo del Jurado.
F.- El plazo improrrogable de recepción de originales terminará a las 14:00 hs. del día 8 de mayo de 2009. Se aceptará como fecha válida la consignada en el matasellos del sobre.
G.- Todos los premios estarán sujetos a la legislación fiscal vigente.
H.- Será responsabilidad del Jurado, formado por destacadas personalidades de las letras, rechazar aquellos originales que no se ajusten a las bases de esta convocatoria, conceder los accésit y menciones honoríficas que considere, así como, declarar desierto cualquiera de los premios si, a juicio del Jurado, ningún trabajo reuniera los méritos suficientes o no se ajustara a las condiciones establecidas en las presentes Bases. Todas las decisiones del Jurado serán inapelables.
I.- El Ayuntamiento se reserva el derecho de publicación de los trabajos premiados dentro de sus medios de difusión. Su autor queda obligado a mencionar el premio obtenido en cualquier libro o revista que lo reproduzca.
J.- La entrega de premios tendrá lugar en un acto público, que se celebrará el 30 de agosto de 2009, con la presencia del autor/a galardonado. La ausencia injustificada, a juicio del Excmo. Ayuntamiento de Tomelloso, se entenderá como renuncia al mismo. Así mismo, el ganador/a deberá atenerse a las normas establecidas por la organización.
K.- El Excmo. Ayuntamiento de Tomelloso, se reserva la posibilidad de suspender los Certámenes Literarios siempre que existan causas mayores debidamente justificadas y ajenas a la organización del mismo.
M.-El hecho de presentar trabajos a este Certámen supone la aceptación incondicional de las presentes bases, así como cualquier disposición legal no contemplada en las mismas.

REQUISITOS PARA EL XI PREMIO DE NARRATIVA “FRANCISCO GARCÍA PAVÓN”

1.- Tener una extensión mínima de 150 páginas. Se presentarán mecanografiados a doble espacio, por una sola cara, paginados, encuadernados o cosidos con formato de letra arial/once puntos o similar.
2.- Se establece un premio único de 7.500 € y Diploma
3.- La obra premiada será publicada. El importe del premio cubrirá los Derechos de Autor/a correspondientes a la primera edición, de la que serán entregados 100 ejemplares al escritor/a galardonado, entendiéndose que sus derechos quedan cubiertos con el importe del premio. El autor se compromete a que en ediciones posteriores a la primera, figure siempre la referencia de haber sido galardonado con el Premio “Francisco García Pavón” del Excmo. Ayuntamiento de Tomelloso.
El tema de los trabajos presentados deberá corresponder exclusivamente al género policiaco, negro o similar, como homenaje a Francisco García Pavón y a su obra, pionero de esta temática en la literatura española.

martes, 31 de marzo de 2009

Testamento Eastwood

Tras el retorno del oasis malagueño, quien más y quien menos nos hemos tirado una semana para volver a centrar cuestiones, y parece mentira que apenas dos días de expansión y gozo puedan descabalarle a uno la vida de semejante modo pero, una vez recuperados del maravilloso trauma, vengo a cumplir con la deuda contraída en tierras andaluzas con el hermano Biedma, quien me pidió un comentario de esta película que, ya de entrada, os digo que a mi me ha gustado mucho y por variopintas razones.
El testamento actoral de Eastwood, quien ya ha dicho por activa y por pasiva que todo lo que haga de aquí en adelante será tras la cámara y nunca delante de ella (aunque ya sabéis que se dicen muchas cosas), narra la peripecia de un señor mayor que, de pronto, observa cómo el mundo ha cambiado a su alrededor tan drásticamente que se siente incapaz de comprenderlo. Anclado en viejos paradigmas y teorías, de súbito, el buen hombre, un cascarrabias ultraconservador y un amargado de tomo y lomo, se da de bruces con el hecho de que todo en esta vida es coyuntural -empezando por la vida misma- y que aquellos valores que defendió furiosamente en su juventud ya no sólo han perdido vigencia sino que, simplemente, ni existen. Así, nos vemos ante el desencanto, la sensación de fracaso absoluto, el final del sueño americano representado en este Eastwood -sublime- que choca frontalmente con una realidad que le ha superado y que no puede ni quiere comprender.
De ahí partimos. Y ahí me quedo. Me planto porque a muchos de los que no hayan visto la película -que ni se puede ni se debe contar- les sorprenderá su desarrollo y su desenlace en la misma medida que una muy hábil campaña publicitaria te hace imaginar una historia que luego no se corresponde en absoluto con lo que se te narra en la pantalla. Pero es que lo se te cuenta es mejor que lo que te habías imaginado. Menos tópico, menos pretendidamente moralizante, poco tendencioso, más humano y, sin duda, mucho más interesante. Tan sólo un dato: Eastwood es un hombre que, llegando al fin de sus días, percibe que ha fracasado. Un tipo en busca de redención, de un motivo que justifique una existencia que ha sido larga y menos productiva de lo que él suponía... Una redención que, paradójicamente, va a encontrar justo en el último lugar en el que habría ido a buscarla por sí mismo. Sorpresas te da la vida que diría Rubén Blades.
Visual y ambientalmente la película se parece mucho a Mystic River. Cine de barrio de clase media, de vida rutinaria, de tipos que se cruzan y saludan por la calle, que se sientan en el porche de la casa a tomar el fresco, que siegan un jardín minúsculo los domingos por la mañana, que se cortan el pelo en la barbería de siempre, van al supermercado, beben cerveza al sol de la tarde y hacen chapuzas para entretenerse en el cuarto de los trastos. Con el paso de los años Clint Eastwood ha venido a descubrir que las mejores historias, aquellas que realmente merece la pena contar, suelen ocurrir en las juntas de vecinos, en los portales, en la casa del labriego, en el bar de la esquina o en el gimnasio. Que las historias verdaderamente buenas suelen ser las historias de todos los días. Las de Juan y Juanita que, mira tu por dónde...
Eastwood transmite muy bien todo eso. El pan de cada día. La existencia normal que nos vemos obligados a afrontar a diario y en la que irrumpe la casualidad. Interviene el azar para transformarlo todo y convertir la vida anodina de los tipos anodinos -de todos nosotros- en algo distinto, sugerente, interesante, profundo, en lo que habría que pensar y ante lo que se ha de tomar partido. La consecuencia es que Gran Torino -que por cierto, aunque de entrada suena extraño, se convierte en un gran y apropiadisimo título cuando has visto el filme- es una película reflexiva, pausada, repleta de personajes en transición, de gente desintegrada que trata de integrarse, que busca su lugar en el ciclo de las cosas y que pretende asumir los vericuetos de la existencia de la manera menos traumática posible. Una historia obligadamente plana, que gira inesperadamente, que no adiestra ni ofrece mensajes facilones, recetas o pretextos. Con un corolario sencillo: "esto es lo que hay, haz con ello lo que te apetezca".
El testamento actoral Eastwood cuaja en una excelente película, sin trampas ni artificios. Triste, pero grande, hecha para gente a la que le gusta el cine más allá de los cromas, los tiros, las explosiones, las naves espaciales, la sangre facil, los zombis, el gore y la Tierra Media. Que también.

jueves, 26 de marzo de 2009

GALATERÍA




Entre la parafernalia de memorandos encontré inquietantes indicios sobre la existencia de una conspiración galatea...

Jerónimo Tristante
Pedro de Paz

lunes, 23 de marzo de 2009


"La historia de un país es también la historia de sus conspiraciones"
Pedro Costal
"Estos muchachos empiezan a preocuparme"
Billy Gates
"Nunca nadie se había negado a asistir a mi programa. Malditos Galateos"
Sanchez Dragón