domingo, 14 de junio de 2009

Hasta donde el cine nos lleve

Una división de los libros sobre cine podría ser entre los que compramos para insertar en nuestras estanterías como futura materia de consulta -con la llegada de la Red, cada vez se reduce más esta necesidad-, y aquellos que, en cuanto caen en nuestras manos, son masticados de principio a fin, porque su autor no se limita al mero estudio académico sino que ha ido mucho más allá en la redacción de su obra, esforzándose por crear algo nuevo y único en su especie.

Sin duda, es a esta segunda categoría a la que pertenece Hasta donde el cine nos lleve, el libro que estrenan Jesús Lens y Francisco J. Ortiz, grandes conocedores, grandes escritores, grandes tipos.

Os dejo portada, texto de contracubierta y mi encendida recomendación.


Viajar es vivir, aprender, conocer, crecer, descubrir. Pero frente al género literario de los libros de viajes, definido y cultivado desde hace cientos de años, en el ámbito cinematográfico nunca decimos que hemos visto una película de dicho género. Así y todo, ¿podríamos hablar de un cine de viajes? Precisamente de eso trata Hasta donde el cine nos lleve: de películas que cuentan un viaje físico y de otras en las que este es también espiritual o emocional. Viajes célebres o anónimos que, en cualquier caso, siempre resultarán excitantes, ya que a través de este cine de viajes vamos a descubrir hermosos paisajes y paisajes desolados, aventuras sin límite y desventuras al límite, pasiones irrefrenables y emociones a raudales.
Ya sea por placer o por necesidad, el ser humano es viajero por naturaleza. Si en sus orígenes la búsqueda de alimentos le obligaba a ser nómada, el hombre del siglo XXI tiene puestas sus miras en mundos que no están en este sino en el espacio exterior. Así, Hasta donde el cine nos lleve relata la odisea definitiva del homo itinerantis en la gran pantalla, de la Prehistoria de En busca del fuego al lejano futuro de Dune, así como realiza un somero repaso a la historia del séptimo arte, de Viaje a la Luna de Georges Méliès a Vicky Cristina Barcelona de Woody Allen, pasando por el cine de aventuras, el western clásico, las road movies o el cine de terror actual. Un viaje doble en el que el lector comprenderá, como Paul Bowles y Bernardo Bertolucci, que no es lo mismo ser turista que viajero, y que en la mayoría de los casos –y este libro no es una excepción– es el camino y no el destino lo que de verdad importa.

2 comentarios:

Pakosky (antes llamado Paco) dijo...

Habrá que leerlo. Si el brother Biedma lo recomienda, tiene que ser bueno.

Reptante dijo...

Es cierto mi buen Escritorazo. No es lo mismo ser un cabròn desabrido con bermudas y càmara fotogràfica, que un chamàn en bùsqueda de pòcimas y respuestas para la vida. Como en el par de novelas que le he leìdo, si Set Santiago saliò de su segunda reclusiòn en el ùltimo piso de un edificio, o si el otro tìo fue en bùsqueda de aquellas pelis raras, fue porque el viaje lo harìan menos ser quienes antes eran. Es bueno encontrar al otro tìo del otro lado del espejo.

Saludos.