miércoles, 26 de noviembre de 2008

La estación abandonada





































Hace unos meses se ha abierto al público, a modo de museo, la estación abandonada del Metro de Madrid. Se trata de la estación de Chamberí.








Allí destinamos a uno de nuestros reporteros galateos. Quedó enmudecido, y apenas ha conseguido contar nada, nada que resultase mínimamente coherente.








Pero pudimos rescatar las siguientes fotografías. El buen observador sabrá captar en estas imágenes la amenaza que se cierne sobre la capital...

9 comentarios:

jerobibo dijo...

acojonante post que me recuerda la novela de un pirado; el documento saldaña

maldito manifiestate

Paula dijo...

He matado a un hombre...

Las fotos me recuerdan a un extraño relato que escuché hace poco. Con unas cerillas que se iban agotando, como la resistencia de la conciencia de un hombre que acaba de empujar a alguien a las vias por las que pasa un tren fantasma.

Desde aquella casa al lado del cementerio.

P.

Paco dijo...

Enorme Post.

Los que ya andamos en los cuarenta (y subiendo) hemos tenido la suerte -¿desgracia?- de conocer durante la infancia estas viejas estaciones de metro del año de la tos. Y funcionando.

Joder. Me siento como el abuelo Cebolleta.

El maldito escritor (que no el escritor maldito) dijo...

¡Manifiéstome!

Pos a mi lo que me da miedo de verdad el bicho que aparece en las fotos. Trae hasta mí recuerdos de la película The Relic.

( En efecto, Jerobibo. Las fotos tienen una cierta proximidad al sabor evocado en El documento Saldaña. Bastante proximidad ;-) )

Abrazos,
Maldito

Biedma dijo...

Chulo emplazamiento para que cualquiera de los perturbados galateos presentáramos una novela.

Y no me olvido, David, de un viejo proyecto tuyo de una historia que iba a transcurrir por esta clase de escenarios.

Todo un post.

Paula dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Paula dijo...

Maldito,

Como te pases tres estaciones te las verás conmigo...

P.

El maldito escritor (que no el escritor maldito) dijo...

Biedma: ya ha ocurrido tal hito. Un alienado llamado Pedro de Paz iba a presentar su novela, El documento Saldaña, el pasado mes de septiembre precisamente en ese incomparable marco. Al final, por cuestiones de intendencia y permisos, el acto no pudo ser y se llevó a cabo en el apartadero de la estación de Retiro. Que no es lo mismo, pero parecido. Esa novela tiene a gala ser el primer libro presentado en las instalaciones del metro de Madrid a lo largo de su historia.

Paula: glubs... estoooo... no... si yo... no... ¡El Jero! ¡Eso! ¡Ha sido el Jero, que me ha obligado!

Abrazos,
Maldito

Edgar Ducasse dijo...

Observando el careto del tipo que aparece retratado en una de las fotos de este post, me ha recordado a aquél famoso relato de un tío que llega a un pueblo medio solitario y que es conducido por la policía a la casa del juez (previamente haber sobrepasado la velocidad máxima permitida), mientras va leyendo carteles como "ESTA NOCHE BARBACOA".

Y lo más importante, ¿existía la Colonia Erillas cuando esta estación fantasma fue inaugurada?