domingo, 27 de enero de 2008

Juanito (IV)


Cuando la pobreza entra por la puerta, el amor sale por la ventana.
Mientras los triunfadores son despedidos con honores en la puerta principal, las ladillas se deslizan subrepticiamente por el ventanuco del sótano.
Por allí había salido el antiguo torturador de Juanito, ahora conocido por todos como el tuerto, a primera hora de la mañana.
Su estrella no había hecho más que declinar desde el episodio de la violación -tanto como había ascendido su odio por Juanito-, hasta el punto de terminar perdiendo él mismo su virginidad a manos de sus antiguos secuaces; desfloración que ni siquiera habían ejecutado a pelo, como él secretamente ansiaba, sino usando el cabo de una vieja escoba; fue éste último detalle el que terminó de agriarle el carácter.
Ahora, tras puentear un Seat Sarkozy, observaba como su enemigo subía al cuatroporcuatro más pijo del mundo, dotado incluso de una subyugante jovenzuela de pelo morado.
Observaba y tramaba su venganza.
Mientras mordisqueaba el cadáver de una rata que había llevado consigo.

3 comentarios:

Biedma dijo...

Todos los royalties deberán destinarse al hermano Paco, autor e iniciador de la saga.

Paco dijo...

Ja, ja... Bien sabes que en mi web llevo un diario paralelo de la saga de Juanito. Este capítulo, por supuesto, ocupará el lugar cronológico que le corresponde.

Al loro, que mañana viene el sexto, y viene calentito.

Los royalties nos los vamos a gastar en un pedazo de cena que te cagas. Sin duda.

Paco dijo...

Quise decir... El quinto. Es que el post de Mila figura como prólogo de la saga.

¿O qué te pensabas?