domingo, 25 de noviembre de 2007

Faltas y remedios





Lo de que ya no soy tan joven lo veo -no lo veo-, me asalta -pero hasta ahora, he conseguido rechazarlo-, en que las figuras de la cultura que admiro sin reservas, son casi desconocidas para generaciones más recientes que no han tenido tiempo de llegar a admirarlos como yo, ni de seguirlos obra a obra durante un buen puñado de años. Dramaturgo. Intelectual políticamente comprometido. Articulista. Cineasta. Novelista. Actor. Actor. Actor. Fernán-Gómez ha muerto.



No puedo creer que ningún aficionado al cine y a la literatura no lo sea también, potencialmente o de facto, al cómic.
Como preparo el guión de una novela gráfica o cómic o tebeo -dejaremos la discusión terminológica para otra ocasión- y necesito empaparme de narrativa visual, me estoy releyendo las siete entregas que de El Escorpión, -Desberg y Marini-, lleva publicadas Norma Editorial.
Aventura de línea clara e intención oscura. Capa, espada, reliquias, vaticanismos y conjuras en la Roma renacentista. La historia tiene algún altibajo, pero el dibujo de Enrico Marini es un placer para el que se encuentran pocas alternativas.

En semanas duras, semanas de pérdidas, pura terapia.

3 comentarios:

Paco dijo...

Lo buscaré, tiene buena pinta. Y sí, lo de Don Fernando, una gran pérdida.

Me voy a leer...

Biedma dijo...

Eso, Paco, vete a leer por favor, que estos días estás exento incluso de escribir entradas en el blog.

jerobibo dijo...

buena pinta biedma