jueves, 17 de julio de 2008

En su punto...


Me llaman desde Gijón los hermanos Panadero y Biedma para darme esta última hora de la que, como no podía ser de otro modo, hemos de hacernos eco en este blog que parecía perder fuelle al albur de los calores estivales y sesteros. No es el de la fotografía que ilustra este post el coche de nuestro querido Escarlati, pero así debe haber quedado -en su punto justo de cocción- a causa de los desaprensivos que se lo han quemado allá en tierras asturianas. Buen mosqueo, al parecer, tenía nuestro Juan que respondía entre imprecaciones a quien le preguntaba: "¡Pues sí, me han quemado el coche, que a estas alturas ya debe saberlo todo Gijón!".  Y es que el comentario incendiario (!) ha corrido de boca en boca por toda la comunidad literaria patria extendiéndose cual fuego por reguero de gasolina (!!). Mucho me temo, dicho sea de paso, que tras esta entrada va a pasar mucho tiempo hasta que a nuestro Escarlati dejen de lloverle las preguntas.

Instrucciones para sobrellevarlo: ármese usted de paciencia, relájese y disfrute.

Tres notas añadidas, por cierto, para concluir esta apresurada crónica:

1. Afortunadamente no hay que lamentar daños personales pues todo parece indicar que, al menos, el quemacoches tuvo la delicadeza de esperar a que estuviese vacío para arrimarle candela.

2. En ningún caso la Policía, Guardía Civil o afines deben ensañarse con los hermanos Biedma y Panadero a la hora de resolver este glorioso enigma criminal. Es conocido de todos su deseo muchas veces confesado de romperle las costillas a Juan Escarlata, pero nunca han dicho en público nada de quemar su medio de locomoción. Doy fe.

3. Conste que yo me sumo a la idea de partirle el cuello a mi librero de referéncia (y no lo oculto), pero la piromanía no se encuentra entre mis virtudes teologales. Ergo sólo soy el mensajero que esto escribe entre chirigota, consternación y lisonja siempre bienintencionada (¿no?).

Ánimo Juan. Que estas letrillas chuscas sirvan para arrancarte una sonrisilla en medio de tanta jodienda (que, como sabes, nunca tuvo ni tendrá enmienda).

Luego me llamas, que te voy a recomendar un buen concesionario.

5 comentarios:

Panadero dijo...

Johnny Scarlatti,
ya llegan los primeros auxilios. Hemos contactado con los Hell Angels de Cantabria para que te presten una Harley. Para que te puedas mover mientras te apañan el coche.
Y entretanto, resurgirás de tus cenizas, con perdón, como el Ave Fénix...
¡Ánimo Scarlatti!

jerobibo dijo...

Querido hermano Paco, Felicidades!!!
cuando parecía que el blog se nos venía abajo por la modorra estival, los compromisos varios y el excesivo consumo de picotrópicos y viagra de algunos de nuestos miembros (ups!) me encuentro con el hasta ahora para mí mejor post de la historia de este blog
me has devuelto la fe
sólo me faltó una cosa: que hubieras estado en gijón con nosotros porque el descojone fue bestial
yo, al principio penesé que era una trola de Biedma, pero poco a poco descubrí que era cierto
todos conocéis que en la SN del año pasado surgió la idea de un hermoso proyecto entre Baker (panadero) "ese pedazo de cabrón" (Biedma) y un servidor, consistente en, a modo de terapia de choque, darle una mano de hostias a Scarlatti y luego quemarle el Stand
me quedé de piedra cuando, al llegar este año, compruebo que algún visionario se nos había adelantado,
no creas que hice una buena investigación sobre el terreno y en breve postearé el relato de mi investigación que recoge las distintas teorías conspirativas que ya circulan por la red sobre el que ya denominan: EL SACARLATTIGATE

Paco dijo...

Agradecimientos de un cronista en la distancia. Sé que es un putadón que te quemen el coche -y mira que lo siento por este muchacho- pero tengo que reconocer que cuando los Hermanos me lo estaban contando por teléfono no pude reprimir un buen montón de carcajadas... Va a ser cierto eso de la predestinación que decía Lutero.

El maldito escritor (que no el escritor maldito) dijo...

Y a todo esto, digo yo... ¿No será una maniobra promocional? Seguro que en Gijón, ahora mismo, no se habla de otra cosa más que del librero de Estudio en Escarlata, ese al que ha quemado el coche... No me extrañaría que Scarlatti estuviese tratando de aprovechar el luctuoso suceso para arrimar el ascua (!!!) a su sardina.

(Perdón, perdón... sé que la putada es de órdago a la grande pero... no lo puedo remediar... soy un cabrón... entre miembros de la misma especie, por lo que veo)

Abrazos,
Maldito

Biedma dijo...

Al pasar junto a un prohombre de los invitados a Gijón, escuché que decía: "que le hayan quemado el coche a Scarlatti es de las mejores cosas que me ha pasado en la vida"

...por si os sirve de muestreo sobre la opinión predominante.