Bueno amigos, esto es lo que tiene el cine; que de vez en cuando te sorprendes con alguna película que ves sin esperar nada extraordinario. A mí personalmente me encanta "A sangre fría" de Truman Capote que la verdad sea dicha se encuentra entre mis cinco novelas favoritas, seguro. Esta película, que tiene un reparto extraordinario ( Bullock, Weaver, Peter Bodganovich, Gwyneth Paltrow, Jeff Daniels, etc), nos presenta la forma en que Capote viajó al lugar de los hechos para documentarse de cara a la novela, cómo se fue ganando la confianza de los desconfiados lugareños y cómo llegó a ser una suerte de confesor de los dos asesinos. Ahora, no me queda más remedio que ver la otra peli sobre Capote, porque en ésta la actuación de Toby Jones (que encarna al excéntrico escritor) me parece memorable. En fin, que lo dicho, la trastienda de una novela.
lunes, 24 de diciembre de 2007
La trastienda de una novela
Bueno amigos, esto es lo que tiene el cine; que de vez en cuando te sorprendes con alguna película que ves sin esperar nada extraordinario. A mí personalmente me encanta "A sangre fría" de Truman Capote que la verdad sea dicha se encuentra entre mis cinco novelas favoritas, seguro. Esta película, que tiene un reparto extraordinario ( Bullock, Weaver, Peter Bodganovich, Gwyneth Paltrow, Jeff Daniels, etc), nos presenta la forma en que Capote viajó al lugar de los hechos para documentarse de cara a la novela, cómo se fue ganando la confianza de los desconfiados lugareños y cómo llegó a ser una suerte de confesor de los dos asesinos. Ahora, no me queda más remedio que ver la otra peli sobre Capote, porque en ésta la actuación de Toby Jones (que encarna al excéntrico escritor) me parece memorable. En fin, que lo dicho, la trastienda de una novela.
domingo, 23 de diciembre de 2007
sábado, 22 de diciembre de 2007
viernes, 21 de diciembre de 2007
jueves, 20 de diciembre de 2007
miércoles, 19 de diciembre de 2007
martes, 18 de diciembre de 2007
lunes, 17 de diciembre de 2007
La presentación de Prótesis en imágenes





Una imagen vale más que mil palabras, además, con pocas palabras, Ferdinando os ha comentado ya cómo fue el evento.
Aquí tenéis las imágenes. Un verdadero Who is who de la novela negra y el thriller nacional.
Arriba del todo, Manuel Blanco Chivite, Panadero y Fernando Marías comentan la presentación que van a hacer.
En la segunda imagen, Urceloy, Panadero, David Torres, Fernando Marías y su novia, miran al objetivo.
En la tercera la cosa se complica; ¡qué de gente! Paco, nuestro diseñador Rómulo Fernández, Scarlatti, Blanco Chivite, Panadero, la editora Pilar Lumbreras, David Torres y Urceloy...
En la cuarta, Urceloy y Panadero intentan darse un abrazo pero no se abarcan. ¡Larga vida a la Carne Nueva!
Y por último, los galateos Kaplan y Paco hablan por lo bajini, "¿dicen en serio lo de robar la revista? ¿Nos la llevamos por la cara?"
Pavos y conejos

Que los políticos que sufrimos son idiotas hasta decir basta no es noticiable. De hecho, ni tan siquiera sería reseñable en sitio alguno de no ser por el empeño sistemático que ponen en demostrarnos que son idiotas. Se emplean a conciencia en la materia, con desparpajo propio de auténticos profesionales de la idiotez, sin tapujos, miedo al ridículo ni componendas. Nos lo restriegan por la cara con absoluto descaro: "estáis en manos de idiotas, ¿pasa algo?". Luego se mosquean porque el personal, hasta las trancas de tanto atropello, se queda en casa en lugar de ir a meter el sobrecito en la urna.Tontos de capirote tan increíblemente tontos que uno no puede evitar preguntarse de dónde los sacan, si existe una cantera oculta o es que los fabrican por piezas en alguna factoría escondida bajo una montaña ignota. Resultaría imposible inventar personajes tan surrealistas para una novela del absurdo y esto es preclaro ejemplo de que toda realidad es más alta y más lejana que cualquier posible ficción. Es imcomprensible de todo punto que haya personas dedicadas a la función pública, detentando cargos de elevado prestigio y poder, con tan escaso margen intelectivo a la hora de improvisar, tan pocos recursos cuando se salen del texto que les han escrito, o tan floja consistencia intelectual cuando tienen que eludir las consignas y lugares comunes de sus arengas panfletarias. Luego pasa lo que pasa: se lanzan a hablar italiano si tener ni gorda; desconocen el precio de un café en cualquier cafetería o pierden el tiempo en tratar de averiguar cuánta propina nos dejamos después de la consumición. Es lo que hay y no le busquéis tres pies. La trifulca de los pavos y los conejos es el último (que no el definitivo) episodio de este berenjenal del despropósito en el que han convertido la política esta panda de cenutrios iletrados. Cuando unos te dicen que la solución a las economías domésticas maltratadas por la exasperante alza de precios es comer conejo (lo cual es para partirse el pecho), viene el de enfrente encarnado en Super-Coco para decirte que un pavo no es lo mismo que un conejo. Es curioso que al final, allá donde más tonto sea el simil del político, haya una metáfora gastronómica de fondo (¿recordáis lo de las peras y las manzanas?). A lo mejor es que la política no entiende de estómago o, más probable, lo que ocurre es que hace falta tener mucho estómago para dedicarse a la política.
Para introducirse en cualquier sector profesional te exigen -porque es exigible y va de suyo- un curriculum digno y apropiado, unas pruebas de aptitud, unos mínimos estándares de competencia... Para ser político, por lo que parece, sólo hace falta tener mucho morro. Geta a mansalva para que, aún sabiéndote incompetente, no te dé vergüenza pedir votos para mangonear destinos, recomendar conejos y manifestar que los pavos no son conejos del mismo modo que tampoco son elefantes. Eso es dedicación al deber cívico y deseo de entregar la vida de uno al servicio público, y bla, bla, bla... "Vótame y come conejo sin confudirlo con el pavo porque de lo demás ya nos encargamos nosotros".
Claro que, si lo miras bien y por seguir con el juego de las analogías, yo soy de los que están convencidos de que en este país nuestro hay tanta mala leche porque se come muy poco conejo, y no es más que una opinión. Habrá que verle el lado bueno; así al menos los caricaturistas y humoristas tienen el pan asegurado ab aeterno. Va ser verdad lo que me decía en la sobremesa una compañera entretanto un escalofrío de puro terror me recorría la espina dorsal: "la gente que vale y sabe, no pierde el tiempo metiéndose en la política" (¡glup!).
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